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Metodología de Maldita Ciencia

Publicado jueves, 2 septiembre 2021
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Si algo hemos aprendido con la pandemia de la COVID-19 es que la ciencia como área de conocimiento rara vez nos da certezas absolutas, y, por tanto, Maldita Ciencia no puede utilizar las mismas metodologías que emplean Maldito Bulo o Maldito Dato. Nuestro trabajo se basa más en la búsqueda y explicación de literatura científica y en la consulta de expertos que nos ayudan aportando contexto e información desde sus respectivas ramas científicas. Sabemos que la ciencia avanza y que, por lo tanto, el conocimiento científico puede cambiar: es importante tener en cuenta la fecha de publicación de nuestras informaciones porque están elaboradas en base al conocimiento científico que tenemos en ese momento. 

Tipos de contenidos en Maldita Ciencia

Los artículos de Maldita Ciencia siguen los siguientes principios:

  • Bulo: aquellos temas que consideramos que son un bulo siguen la misma metodología de Maldito Bulo que puedes consultar aquí. En esos casos los artículos se publican en las dos secciones, Maldito Bulo y Maldita Ciencia.
  • Sin evidencias: afirmamos que de algo “no hay evidencias” cuando no existen estudios mínimamente sólidos (con una muestra representativa, grupo de control y sistema de doble ciego) que sustenten una afirmación y nos encontramos con un consenso científico generalizado, estable y asentado en el tiempo del que participan tanto instituciones y sociedades científicas como los expertos a los que consultamos. Aquí un ejemplo, aquí otro.
  • Afirmaciones falsas: otros temas sobre contenidos desinformadores que necesitan explicación y contexto porque están basados en premisas falsas que ya hemos desmentido previamente pero que no cumplen con la metodología de un bulo incluirán en su titular la frase “Las afirmaciones falsas de…” o “Cuidado con…”. Aquí un ejemplo, aquí otro. 
  • Divulgación: en Maldita Ciencia también publicamos artículos más divulgativos que no responden a ninguno de los titulares anteriores y suelen ser más abiertos, con titulares encabezados con ¿por qué…?, ¿qué es…? o enumeraciones. Aquí entraría también el consultorio científico semanal, que incluye preguntas de los lectores que tratamos de responder con ayuda de la evidencia científica disponible y de expertos.

3 niveles de verificación

Cuando un periodista ha verificado un contenido o elaborado una pieza explicativa, ese artículo es sometido a tres niveles de edición: desde el redactor, pasa por la coordinadora de Maldita Ciencia y, posteriormente, por un editor senior. Es necesario que los tres niveles estén de acuerdo en que la verificación se ha hecho correctamente para que sea publicada.

Además, en el proyecto Maldita Alimentación, dependiente de Maldita Ciencia, contamos con un consejo asesor externo formado por cuatro profesionales de distintas áreas relativas a la alimentación y los alimentos. El objetivo de este consejo asesor es que actúen como fuentes de conocimiento y a la vez que mantengan una vigilancia constante sobre los contenidos que se publiquen como parte de este proyecto, señalando y corrigiendo cualquier error o falta de rigurosidad que pudiéramos cometer. El consejo asesor de Maldita Alimentación lo conforman:

  • Gemma del Caño, farmacéutica, especialista en seguridad alimentaria.
  • Miguel Ángel Lurueña, doctor por la Universidad de Salamanca, licenciado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos e ingeniero técnico agrícola (especialidad Industrias Agrarias y Alimentarias).
  • Beatriz Robles, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, graduada en Nutrición Humana y Dietética y máster internacional en Auditoría de Seguridad Alimentaria.
  • Daniel Ursúa es graduado en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Navarra.

Cómo seleccionamos lo que verificamos y los temas sobre los que escribimos

Maldita Ciencia elige los contenidos que desmiente basándose en dos variables principales: viralidad y peligrosidad.

  • Viralidad: no es lo mismo un posible bulo que sólo nos envía un/a [email protected] a nuestro número de WhatsApp, o por Twitter o Facebook que uno que nos llega más de 10 veces en una hora, o que tiene cientos de compartidos en Facebook o en Twitter, que ha sido emitido por un personaje público que tiene mucho alcance en redes sociales o en una página web o medio de comunicación con alcance público. No publicaremos un desmentido de un bulo que prácticamente no ha tenido impacto con el fin de no amplificarlo, excepto en las situaciones de peligrosidad contempladas en el siguiente punto. Si se está volviendo viral será uno de los contenidos que el equipo de Maldita Ciencia investigará y verificará, ponderando las circunstancias arriba mencionadas. 

  • Peligrosidad: hay desinformaciones científicas que por su contenido son especialmente peligrosas. Son aquellas que por error, manipulación o falsedad contradicen lo que la ciencia da por seguro en cuanto al cuidado de la salud, especialmente en cuanto a prevención, tratamiento y cura de enfermedades graves, como por ejemplo aquí. Si encontramos un contenido de este tipo trataremos de desmentirlo y explicarlo aunque aún no sea viral.

Además, para el consultorio o los temas de divulgación, Maldita Ciencia recurre a las dudas planteadas por su comunidad. Cada día recibimos decenas de preguntas relacionadas con salud, alimentación, medioambiente o ciencia de las cuales escogemos para responder o explicar aquellas que creemos que pueden ser dudas que se estén planteando otras personas o aquellas sobre las que no arrojar luz puedan derivar en desinformación por falta de datos o contexto. 

Política de fuentes

Todas las fuentes son identificadas y citadas, bien sea una persona física, una entidad o un organismo oficial. Si para desmentir una desinformación Maldita Ciencia requiriese de una fuente que no quisiera ser identificada no podrá desmentir dicha desinformación.

Aquellas personas que sean requeridas como expertas en una materia para el desmentido o la explicación de un determinado tema, aparecerán citadas con el cargo, la posición, la experiencia o la trayectoria profesional por la que se recurre a ellas en ese asunto, de tal manera que la audiencia pueda identificar claramente por qué se ha recurrido a ese experto. Es decir, no se citará solamente el nombre de esa persona sino que se acompañará del currículum o experiencia que le convierten en una autoridad para hablar de la materia que se trata.

Las fuentes anónimas son utilizadas por Maldita Ciencia para adquirir un contexto necesario para alcanzar determinadas desinformaciones, pero en ningún caso son válidas para el desmentido final.

Además, todos los desmentidos llevados a cabo por terceras personas, proyectos o medios serán debidamente citados.

Política de rectificación

Todos metemos la pata de vez en cuando y en Maldita Ciencia creemos que si eso pasa hay que rectificar. Nos comprometemos a ser transparentes a la hora de corregir nuestros propios errores y a hacerlo en Maldita.es y en nuestras redes sociales. Sumado a esto, siempre que realicemos un cambio en un artículo ya publicado lo señalaremos mediante un asterisco y una nota al pie indicando en qué ha consistido ese cambio, ya sea porque ampliemos la información o maticemos alguna cuestión, siempre y cuando no afecte al sentido del desmentido. Si así fuera, la palabra “corrección” encabezará el titular y se desarrollará en el interior del artículo la explicación correcta del hecho.